Wilder, mascarero y danzante

Personaje

A Wilder le encanta danzar, será por eso que ha dedicado su vida a crear máscaras para crear más diablos y todos se junten en la plaza por San Isidro y por el disfrute festivo de la fiesta de mayo en San Marcos, Cajamarca.

  • A Wilder le encanta danzar, será por eso que ha dedicado su vida a crear máscaras para crear más diablos y todos se junten en la plaza por San Isidro y por el disfrute festivo de la fiesta de mayo en San Marcos, Cajamarca.

Diablo serás y fue. Wilder Cotrina tenía pocos años cuando empezó (con ansiedad) a escabullirse entre la gente para observar a los grandes (de prominentes cuernos y faldellín agrecado), cómo hacían sonar el rebenque (un látigo que, dicen, ahuyenta a los malos espíritus).

A cada tocada del bombo, este Wilder,  salía corriendo por las calles alineando cuernos y ojos alambrados para sentir, una vez más, que San Isidro le hacía el milagro y estaba allí, eufórico, con ganas de bailar también.

Así que se hizo danzante. Un diablo con todas las de la ley. Con camisa blanca y cintas cruzadas por el pecho y la espalda, pantalón corto, faldellín, velo, pañuelo y la máscara, la espectacular, la poderosa. Esa que en un segundo hacía que fueses otro. Otro tan distinto que hubieses preferido quedarte con ella toda la vida. El material usado en la confección: papel prensado, la lámina de metal pintada y con sonrisa, a veces.

Los diablos solo aparecen por San Isidro y Wilder es diablo desde hace 37 años.

Los diablos solo aparecen por San Isidro y Wilder es diablo desde hace 37 años.

A sus 14 años ansiaba una máscara linda cada año, pero tenía que reparar la misma, pues costaba muy caro. Entonces, iluminado, quizá por San Isidro o de repente por las vibras del Cerro Chiclayito, decidió perfeccionar lo que ya sabía y empezar a confeccionar con mayor dedicación las máscaras de la diablada. Hoy ya tiene 37 años como danzante y un poquito menos como mascarero. Su oficio le ha dado prestigio y en la actualidad también forma parte de la asociación cultural que busca rescatar y disciplinar la danza dentro de la festividad cada cuarta semana de mayo.

Cómo arma una máscara?

La parte del rostro es una malla metálica que se amolda con una prensita. La parte de atrás que es como la cabeza y a la que llamamos coco, se trabaja con costal de yute y tocuyo, con goma. Es decir se hace una argamasa de harina y cola, y se prensa en moldes para sacar lo que digo, el “coco”. Luego ya tenemos encima la ornamenta del huacho, es decir, los cuernos que consigo en los camales durante todo el año.
Sonaly: que es esta… estas son las que usted va recogiendo durante el año me imagino
Wilder: Claro, todo el año recojo los camales, todo el año recogemos esto los camales

Sonaly: Pero cómo comienza con este arte? Hace 30 años, cómo así comienza a hacer las máscaras?

Wilder: Yo bailaba como diablo desde los 14 años, y me gustaba bailar, pero ya en ese tiempo las máscaras costaban un poquito caras. Como yo  tenía un arte en el papel maché empecé a hacer mis mascaritas. Lo hice de cartoncito y luego empecé a hacer las de malla. De ahí empecé a año a año pero un promedio de 5, 6 mascaritas por año y como va avanzando el tiempo, pues hay más diablos. Ahora ya tenemos un promedio de 30, 36 máscaras por año. Y quizá más.

Datos de fiesta:
Wilder Cotrina.
37 años bailando

Fiesta: San Isidro Labrador
Fecha: El último fin de semana de Mayo
Lugar: San Marcos. Pedro Gálvez. San Marcos. Cajamarca
Ubicación: A 65 kilómetros de San Marcos

 Sabías Qué?

 

Entonces parece que algunos madrileños llegaron a esta zona, se ubicaron y trajeron consigo a su santo y empezaron a hacer una serie de actos, de ceremonias, para rendir culto a este santo. Y al campesino le impusieron este santo y éste sabiendo que era su patrono, pues buscó la manera de rendirle pleitesía. Me imagino por eso, el ritual de la trilla del trigo lo tomaron como origen de esa danza de los diablos.  Antiguamente esta trilla la hacían las personas, saltaban, brincaban sobre las espigas de trigo para sacar la paja del grano. Dicen que para que no les fastidie el polvo y la paja, obviamente,  se cubrían el rostro con máscaras de ovejas, de caprinos. Y quizá esa sea como se origina la actual máscara del diablo. (Apuntes de Cosme Rojas, Investigador Local de San Marcos)

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