Por donde sale el SOL

Saberes

El Señor de la Soledad celebra en mayo, por partida doble, pues tiene una fiesta alrededor del 3 de mayo y otra, ocho días después, llamada la octava, ya con sus danzantes favoritos: los Shacshas.

  • Una imagen no solo es lo que se mira, sino lo que de ella se puede decir, en Huaraz (Ancash) conocí al investigador José Antonio Salazar Mejía, y gracias a él supe detalles interesantes del Patrono Jurado de esta tierra, el Señor de la Soledad.
  • El Señor de la Soledad celebra en mayo, por partida doble, pues tiene una fiesta alrededor del 3 de mayo y otra, ocho días después, llamada la octava, ya con sus danzantes favoritos: los Shacshas.

Es el Patrono Jurado de Huaraz y vive en el Barrio de la Soledad. Eligió el lugar cuando era un lodazal y la anciana pastora lo descubrió en medio del charco. Los fieles y el cura se lo llevaron jubilosos, pero él, antojadizo, volvió al pantano, donde milagrosamente levantaron su iglesia. Construcción ubicada a cien metros del antiguo templo de Pumacayan, donde se veneraba algran Dios Guari de Chavín y al Lucero del Amanecer, o Waraq Koyllur, que era un dios local, según los escritos del artista José Antonio Salazar Mejía.

Templo de la Soledad.

Y José Antonio es un maestro cuando describe el detalle, la sazón alucinada de la costumbre, el saber milenario de los campesinos que en su cariño inmenso por el Cristo lo llaman: “papachito” o anciano sabio.  Estos saberes, creencias de antaño que aún sobreviven, son el espíritu de mis historias. Historias como la de este Señor de la Soledad, que baja del altar mayor un día después del Miércoles de Ceniza, luego del jolgorio y el desborde,  para ser expuesto al público y los huaracinos se inclinen ante él en lo que la costumbre denomina: “Mutsaki”, besar los pies del señor. Es el único momento en el año que pueden tenerlo cerca, pues en mayo, que es su fiesta, lo reemplaza en las calles el Paso del Señor o Señor de Mayo, un cristo articulado, que además de salir en este festejo, participa en la Semana Santa y debe ser clavado, desclavado y ubicado en el anda del Santo Sepulcro.

Esta imagen es obra del reconocido escultor Godofredo Zegarra, huaracino de gran talento y empeño,  quien talló la efigie porque la original desapareció con el terremoto de 1970. Don Godofredo ha  curado también las heridas graves del Señor de la Soledad,  el jefe máximo del barrio y de la ciudad, quien quedó a merced de las llamas de fuego el 7 de abril de 1965, día en que por salvarlo murió el Alcalde de Huaraz, Moisés Castillo.

Don Godofredo creó un nuevo Señor de Mayo, pues el original se destruyó con el terremoto.

Ejes de vida, desgracias, milagros, creencias y apegos están en la figura de este Crucificado. En el “barrio donde sale el sol” los devotos se juntan el 1, 2 y 3 de mayo, pero también ocho días después en que con pompa y orgullo celebran la Octava. Llegan los Shacshas haciendo sonar sus “shacapas”, con su látigo que podría ser el rayo, con sus movimientos de libertad y opresión, con cariño y mucha fe, como la de Alfonso Salazar, “campero” de la agrupación Flor de Huaraz. Él, baluarte de la tradición, exige a los jóvenes respetar la esencia de la danza, el título de Patrimonio Cultural de la Nación y no tergiversar los sones ni el traje: “Hay que conocer el baile, lo que significa, la fe en el Señor de la Soledad y no cambiarlo simplemente para que nos llamen modernos”.

La réplica del Señor de la Soledad, conocido como el Señor de Mayo.

Para tomar en cuenta:

Cuando hay alguien como José Antonio Salazar Mejía, uno puede regodearse de entusiasmo para seguir aprendiendo. Estos escritos le pertenecen y desde que los leí para mí son una joya:

Es recién en 1669 que los españoles avecindados en nuestra ciudad, fundan la Cofradía del Santo Cristo de La Soledad. Las cofradías eran, como ahora, asociaciones religiosas dedicadas a venerar a determinada imagen. Los naturales, viendo en las cofradías cierto parecido a la antigua organización de sus ayllus, se inscribieron en ellas.

No existen datos de la llegada a nuestra ciudad de la imagen del Señor de La Soledad. Se comenta que llegaron de España cuatro imágenes muy parecidas, una vino a Huarás y sus “hermanos” pasaron a Pomallucay, a Cochas y a Chaucayán. Otra versión señala que en 1692, de Huari llegó la imagen del Cristo crucificado que luego se conoció como el Señor de La Soledad.

Tampoco se sabe con certeza cómo es que el patrón de Huarás dejó de ser San Sebastián y ese honor se le adjudicó al Cristo de La Soledad. Estudios actuales han demostrado que los españoles no enviaban imágenes completas, sólo los rostros de las imágenes. Esto explica por qué el cuerpo del Señor de La soledad está hecho de maguey, madera que no existe en la península ibérica.

Después de 1700, se inicia la construcción del templo de La Soledad. Marcos Yauri asegura haber escuchado la narración de que los indios que levantaron el altar mayor de este templo, pusieron en él a escondidas, la piedra o “illa” que representaba al Dios Guari; así explica la gran veneración que con el tiempo los campesinos de Huarás llegaron a tenerle a la imagen del Señor de La Soledad.

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