Ay pisita de mi vida

Desde Caravelí, en la región Arequipa, este martes 29 de marzo, luego de Nuestro Cine,  y el miércoles 30 de marzo a las 4pm,  recuperamos para ustedes una tradiciónn de antaño : la pisa de uva. Con sus canciones y juegos que le dan el toque auténtico a una actividad propia de esta zona. A la par participamos de diversas Más…

  • Desde Caravelí, en la región Arequipa, este martes 29 de marzo, luego de Nuestro Cine,  y el miércoles 30 de marzo a las 4pm,  recuperamos para ustedes una tradiciónn de antaño : la pisa de uva. Con sus canciones y juegos que le dan el toque auténtico a una actividad propia de esta zona.
  • A la par participamos de diversas actividades en torno a la uva y conocemos bodegas antiguas donde siguen los procesos artesanales para crear piscos y vinos con características muy particulares.
  • Antes de llegar a Caravelí le regalamos un encuentro en Atico con Elvira Raschio y su talento culinario cuyo ingrediente principal es el erizo.

Esta nueva historia de Costumbres tiene otro tipo de relato, uno que está relacionado con la actividad principal de los caravileños: la producción vitivinícola. A partir de este eje vamos desglosando una serie de detalles que nos acercan más a la idiosincrasia y vida de estos pobladores. Así que empecemos:

1.- Antes de llegar al poblado de Caravelí hacemos una parada sabrosa en Atico, uno de los distritos de esta provincia, el cual se ubica cerca a la Panamericana Sur y al mar, tan generoso para la cocina costera sobre todo. Así qué luego de darnos una vuelta por el área de repoblamiento del erizo y escuchar los relatos de don Luis Peralta, buscamos a doña Elvira Raschio del restaurante Pica Rico y nos quedamos fascinados con su carisma y su talento para trabajar estos insumos marinos tan exquisitos como el barquillo, la pacora, el pescado, el pulpo y obviamente el estelar y atractivo ERIZO. Gracias a esta mujer lo probamos en parihuela, cebiche y cóctel.

POTENTE. Un cóctel de erizos.

2.- Caravelí es encantador, ya hemos estado aquí varias veces. Mario Casas siempre ha sido nuestro anfitrión y entrañable guía, entonces la buena estadía la tenemos asegurada. Empezamos el relato vitivinícola en la Bodega Huachipa, junto a doña Lilia Montoya, una mujer de temple y saber que nos habló sobre la costumbre de la vendimia y ese lagar abierto en la roca que data de 1901. Saboreamos la sopa de trigo y el chuño con queso y aprendimos de piscos y macerados, de tradición y búsqueda de mercado, de lo artesanal y lo típico, de la familia.

La familia de Bodega Huachipa y de Piscos Ananta Sumaq.

3.- Con don Leoncio García de la Bodega Buen Paso recordamos la antigüedad de la labor vitivinícola y reforzamos lo que ya nos había dicho Mario: que en este valle se dieron y se dan con mayor éxito la negra criolla y la moscatel. Compartimos una tarde para el recuerdo, luego de que el padre Lino De la Cruz nos hablara de la Virgen del Buen Paso, patrona de Caravelí, quien llegó a estas tierras quizá al mismo tiempo que las primeras parras de uva y es por eso, que a ella la adornan con los símbolos de la vid y le piden protección para una buena cosecha.

4.- Con Carmen Montoya conversamos sobre el quemadito y nos mostró parte de la preparación, que sigue siendo artesanal, pero ahora envasa bajo el nombre de Kemao, licor de pisco. Cuentan que como las pisas de uvas empezaban en la madrugada, los patrones solían invitar a los pisadores un licorcito delicioso llamado quemadito, hecho a base de hierbas aromáticas, pisco, y jugos de naranja, lima y limón.

5.- Aprendimos cómo debe ser el corte de los racimos de uva en la Bodega Chirisco y junto a los dueños, disfrutamos también de la tradicional pisa de uva.

Vendimia o corte del racimo de uva.

Una pisa con pisadores profesionales, los que guardan el legado y cumplen hoy el papel oficial en los diversos lagares de Caravelí. Antes de comenzar la pisa se nombran al capitán y al cabo, y éstos escogen al 2do capitán y al 2do cabo, pero también al llamado “cinco”, quien se encargará de atender a cada integrante de la cuadrilla de pisadores.  En medio de cantos y llamadas se iniciará el trabajo y éste concluirá cuando toda la uva quede completamente chancada y sin nada de jugo.

PISA. La jornada, jaranera y típica, tiene como protagonistas a pisadores de antaño y a nuevos herederos.

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