A truequear la costumbre

En el marco del XV aniversario del programa Costumbres, Sonaly Tuesta y su equipo truequean la costumbre y se conectan con la gente para reafirmar el verdadero espíritu de los peruanos. Como antaño se truequea o intercambia la costumbre, de parte de Tuesta está la motivación y la apertura, de parte de los anfitriones el cariño y su propia historia. Más…

  • En el marco del XV aniversario del programa Costumbres, Sonaly Tuesta y su equipo truequean la costumbre y se conectan con la gente para reafirmar el verdadero espíritu de los peruanos.
  • Como antaño se truequea o intercambia la costumbre, de parte de Tuesta está la motivación y la apertura, de parte de los anfitriones el cariño y su propia historia. Al final, el intercambio enaltece el encuentro y lo vuelve más vivo y real, más auténtico y transformador.
  • A truequear la costumbre, un proyecto creado por Sonaly Tuesta, ha sido puesto en escena en Tablada de Lurín, en Manchay y al lado de las gestoras y gestores de Pansoy. El resumen de lo vivido lo podrá sentir usted también este 21 de julio a las 10pm y el 22 de julio a las 4pm.

Sonaly Tuesta, directora y conductora del programa Costumbres, está presentando por primera vez una puesta en escena titulada El Viaje, seguida de un conversatorio sobre las costumbres en el Perú. Esto en el marco de celebración del aniversario número 15 del programa Costumbres, emitido vía la señal de TV Perú.

EL VIAJE. Sonaly en plena teatralización de su monólogo El Viaje.

Sonaly realiza una performance teatralizada mediante la cual va contando su propia historia, desde sus vínculos familiares, hasta cómo caló en ella las vivencias durante sus innumerables viajes a lo largo del Perú. La propuesta tiene como objetivo abrir la curiosidad del público y luego, en la segunda parte del evento, dar paso a un conversatorio sobre la costumbre y tradiciones donde cada uno de los asistentes está  invitado a intervenir y compartir sus propias costumbres.

La primera truequeada ha sido en el local comunal de Tablada de Lurín, donde además ha participado la profesora Cecilia Sánchez con una evocación teatral denominada Pueblo Encantado. Sonaly Tuesta ha aparecido de repente para contarnos cómo las herencias con las que uno carga perfilan nuestros sentires y formas de vida. En El Viaje reconocemos el pasado, la familia, las prácticas cotidianas y la vocación por seguir caminando al encuentro de la tradición de los otros. Sonaly lleva el recorrido poético por Cajamarca, Huancavelica, Puno, Túcume, Leymebamba, Chazuta y tenemos la oportunidad, gracias a las figuras y música,  de saber aún más de ese país que no conocemos.

TABLADA. Nuestra primera truequeada.

En un segundo momento, los pobladores y pobladoras asistentes de Tablada de Lurín recordaron y compartieron con Sonaly sus cariños y apegos, sus procedencias. Tanta fue la emoción que por allí han salido algunas ideas para volver a juntarse entre ellos y seguir conversando, seguir explorando sus creencias y conocimientos tradicionales, para compartirlos e intercambiarlos.

TABLADA. La truqueada ha sido tan motivadora que los lugareños repetirán los encuentros entre ellos.

“Gracias Sonaly por compartir con nosotros El Viaje,  a través del cual nos conectas con nuestros orígenes, nuestra diversidad y la magia de nuestros pueblos y nos llenas de energía para continuar soñando y luchando por un país mas justo… GRACIAS”, escribe María Inés Villanueva Leyva, quien coordinó y movilizó a los amigos de Tablada de Lurín para que estén allí y compartan este momento.

Nuestra segunda truequeada ha sido en Manchay. Gracias al entusiasmo del padre José Chuquillanqui, se convocó a diversos grupos de la zona. Así que llegaron los jaujinos con la magia de la Tunantada y los cusqueños con su devoción en el Señor de Huanca.

Manchay. Padre José Chuquillanqui, un gran aliado, para convocar y armar este intercambio de cariños.

De pronto,  como si se tratara de un espejismo apareció doña Primitiva Castro, la jaujina experta en chicha y gelatina de patita. Ella traía ese buen espíritu de Jauja y estaba allí junto a panaderos y bailantes escuchando cómo Sonaly Tuesta iba  hilvanando su  historia familiar y sus herencias para dar testimonio de que el lugar que nos vio nacer, con sus tradiciones y colores es y será siempre el lugar más bonito del mundo.

MANCHAY. Con Doris y doña Primitiva Castro, jaujinas herederas del saber de la chicha y la gelatina de patita.

“La felicidad tiene sabor a pan de huevo, a una lagrimita que nos recuerda a la Virgen del Rosario, a la tonada de la Jija, a un apasionado tunantero, a la gelatina de patita de doña Primitiva, a la chuta fresca de los cusqueños, al Señor de Huanca. Gracias Padre José Chuquillanqui, gracias Manchay. Por los buenos cariños, por darme la oportunidad de seguir compartiendo el verdadero espíritu de los peruanos y claro, por esa pachamanca deliciosa que compartimos adelantando la celebración de los 15 años de Costumbres”, concluye Sonaly.

La tercera truequeada ha sido junto a las gestoras y gestores de Pansoy. Pansoy es el Programa de Apoyo Nutricional basado en Soya y promueve más de 120 emprendimientos en gastronomía con responsabilidad social en las zonas vulnerables de Cusco, Junín, San Martín, Piura, Ica y Lima.

Para su consolidación les facilita maquinaria procesadora de alimentos de capacidad semi-industrial  en cesión de uso, 400 kilos de soya natural peruana como capital semilla, capacitación, acompañamiento y monitoreo. En estos cinco años de trabajo más de 600 mujeres y hombres han sido capacitados, generando hoy sus propios empleos. Por su parte, cada emprendimiento cumple con el compromiso de entregar diaria y gratuitamente una ración de apoyo nutricional basada en soya entre la población vulnerable de su comunidad.  Hoy, más de 9,000 personas reciben una ración Pansoy cada día.

PANSOY. Compartimos la experiencia de 10 gestores y gestoras, para recordar la truequeada

En esta truequeada, con todo su saber y creación culinaria, estuvieron presentes gestores y gestoras de Ica, Lima y Junín. De Ica:

Alida Moquillaza, de Santa Cruz, Palpa llegó con sus suspiros de garbanzo. Nicolasa Torres, de Pisco, trajo el tiradito pero también toda su experiencia social con esa responsabilidad que nace del corazón y la impulsa a sobrepasar las raciones exigidas en bien de los niños. Martha Anchante, de Chincha, vino con su clásica carapulcra y sopa seca, sus chapanas, pero también esos productos a base de soya que la siguen impulsando.

A Florencio Ferreira, de Nasca, ya lo conocíamos en Costumbres, es todo un personaje del Ingenio, en Nasca, pues su talento culinario son los chicharrones. Hoy han creado la empresa llamada “Las Delicias de Tomasita”, en honor a Tomasita de Alcalá, la querida morena del distrito Ingenio en Nasca que luchó por los derechos de los trabajadores afroperuanos en el  s. XIX.

PANSOY. Un encuentro espectacular con Florencio Ferreira de El Ingenio, Nasca.

Luisa Soto, de Chincha nos encandiló con su sencillez, con esa enorme satisfacción que le depara el acercarse a su comunidad a través de las raciones que tiene que entregar diariamente. Inés Medrano, de El Tambo, nos sorprendió con los kekitos a base de verduras, de betarraga, zanahoria y espinaca, de chía. Siempre apostando por promover una pastelería nutritiva en cuanta feria se organiza allá en su zona.

Nanci Rojas, de Chilca nos enseñó los sabores y sazones de su tierra a través del chicharrón colorado y el chuño pasi. Mabel Onofre, de El Tambo-Huancayo, la más joven del grupo, tiene objetivos y conceptos claros. A pesar de vender pies de manzana y frutas locales, alfajores, tres leches, entre otros dulces contemporáneos, es una gran promotora de las mazamorras de chuño, calabaza o mashwa, pues asegura que en la costumbre está la base de la tradición y de la cultura.

La siempre encantadora Luz Jayo, de Lurín no para de crear, de darle toques distintos a sus tortas y pasteles, de innovar. Una mujer de emprendimiento,  maneja su fuente de soda pero su vocación de servicio no la aleja de los niños de su comunidad.

Asunción Carpio, de Manchay-Pachacamac está contento porque trabaja con su familia, pero también porque la panificación le ha dado múltiples satisfacciones, una de ellas, acceder a diversas capacitaciones y a mercados inimaginables. Luz Muñoz, de Puente Piedra reconoce que cada encuentro le depara un aprendizaje, el cual pone en práctica al instante. Tiene una fuente de soda y allí prepara, entre otras cosas, los tamales que aprendió por herencia. Ella, al igual que todos los demás, está feliz de dar y compartir lo que tiene y lo que sabe.

Con esta calidad de personas, el intercambio resultó maravilloso. Compartimos y nos cariñamos, nos vinculamos. Seguro la truequeada la recordaremos por un buen tiempo.., hasta que volvamos a juntarnos…

PANSOY. Celebrando los 15 años de Costumbres con la gente de Pansoy.

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