Mi experiencia misturera,

(algunos datos que te pueden servir) . Solo tienes hasta el domingo 11 de setiembre Aunque haya muchos detractores, Mistura es un espacio importante  para promover los saberes y talentos culinarios del Perú. Eso abre muchas opciones en un rubro como la cocina y despierta las oportunidades en cada región motivando el emprendimiento. Así que, seducidos por las novedades de Más…

(algunos datos que te pueden servir)

  • . Solo tienes hasta el domingo 11 de setiembre

Aunque haya muchos detractores, Mistura es un espacio importante  para promover los saberes y talentos culinarios del Perú. Eso abre muchas opciones en un rubro como la cocina y despierta las oportunidades en cada región motivando el emprendimiento. Así que, seducidos por las novedades de este 2016, planificamos una incursión/visita la tarde del sábado.

1.- Las entradas las adquirimos días antes y caminamos hasta el paradero de Javier Prado y Brasil para tomar el alimentador del Metropolitano que nos llevó hasta Mistura.

2.- Como ya tenemos experiencia en esta feria, fuimos con ropa cómoda y zapatillas, llevamos una bolsa de tela y una casaca (porseacaso), conseguimos un mapa (en la entrada) y nos dimos el tiempo necesario para observar y ubicar lo que de todas maneras comeríamos.

3.-  Empezamos el deguste en el puesto de doña Julia. Sí, allí donde el kankacho extiende sus mejores olores y sabores. Ella es un ícono de Mistura y trae este potaje típico de Ayaviri (puno).

KANKACHO. Disfrute de mi Santy, aprendiendo a saborear el cordero y reconociendo a Ayaviri a través de ese sabor.

Para la preparación del Kankacho se usa el ají panca, bastante ajo, comino, pimienta dulce, cerveza negra y un cordero macho tierno. La palabra kankacho significa asado en quechua y se sirve acompañado de papas, chuño blanco y uchú cuta.

4.- Decidimos realizar la larga cola para la comida hindú y evitamos el tumulto de los tacos mexicanos, para probar solamente tostadas y tamal. La verdad, para saciar la curiosidad, perfecto.

5.- Aprovechamos la oportunidad y nos dimos un gusto con la paella acholada de La 73, los langostinos a la naranja del norte chico y la cachanga original acompañada de un sabroso champú de Hectitors.

6.- Mi hijo mayor, para completar su almuerzo, se probó un yakimeshi y mi Santy de 7 años, fue muy feliz con el pato a la guinda.

7.- Todos sonreímos de placer culinario con un queso helado y una cremolada Angélica. Paseamos por la zona de Nuestros Dulces. El pastel de choclo de Pachía, espectacular;  el sabor a casa, a familia en una crema volteada de la Dulcería Doña Carmen de Trujillo.

8.- En el Gran Mercado, los alfajores de Doña Ciri, deliciosos hasta el extremo, desde el Valle de Sama (Tacna), los chocolates, uno relleno de uva, de las emprendedoras y querendonas MishkiCacao, mis amigas de Chazuta.

Las mishki de Chazuta y su cacao, sus chocolates son de lo mejor. En el Gran Mercado.

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